Problemas de alimentación

22.11.2013 20:03

PROBLEMAS RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN
Los más frecuentes:
- Cólicos del lactante
- Alergias Alimentarias
- Obesidad infantil
Y los menos frecuentes:
- Anorexia Infantil
- Bulimia
- Rumiación infantil

CÓLICOS DEL LACTANTE
Son ataques de llanto e irritabilidad inexplicables. Tienen una frecuencia diaria, aunque con predominio vespertino -concretamente entre las seis y las ocho de la tarde- y duran unas dos horas. El niño/a encoge las piernas, se pone rojo y llora. Después cesa de forma repentina y se queda tranquilo. No presenta diarrea ni síntomas asociados.
Entre el 10% y el 20% de los lactantes normales sufren cólicos. Aparecen durante los tres primeros meses de vida, por lo general entre la segunda y la cuarta semana, y suelen disminuir a medida que el bebé crece, hasta desaparecer al tercer o cuarto mes de vida.
No se conocen bien las causas, aunque varias teorías apuntan a un aumento de los movimientos intestinales que, sumado al llanto, hace que el niño/a trague más aire y se produzcan flatulencias.
Otro factor asociado es el conductual: los padres pueden transmitir a su hijo ansiedad e inseguridad si, cuando llora, le atienden inmediatamente, lo que contribuye a prolongar la dificultad y puede convertirse en un problema de comportamiento.
Los padres deben ser conscientes de que se trata de un proceso benigno y funcional que desaparece con el tiempo. La virtud fundamental para afrontar la situación es la paciencia, aunque las siguientes ideas pueden ser de gran utilidad:
1.- Los movimientos y sonidos rítmicos suelen calmar a los niños/as cuando se encuentran en una crisis: balanceo, paseo, música relajante, etc.
2.-Es aconsejable aplicar un masaje abdominal suave (siempre a bebes que ya tengan bien cicatrizado el ombligo)
3.- Conviene dar las tomas en un ambiente relajado y evitar la ingesta de aire (no más de 10 minutos por pecho). En caso de lactancia artificial se debe colocar el biberón lo más vertical posible. En ambos casos lo más importante es ayudar al bebé a expulsar los gases después de cada toma.
4.- No se debe cambiar la alimentación del lactante ni administrar ningún tipo de fármaco sin previa consulta con el pediatra.

 

Seguimos nuestro camino por los problemas relacionados con la alimentación, hablaremos esta vez de las alergias alimentarias.
Éstas son reacciones de sistema inmunológico a a lgún alimento, ,sobre todo los que contienen proteínas. No son muy frecuentes. Suelen darse en niños menores de 4 años. Sólo alrededor del 5% de los menores de 3 años desarrollan una alergia alimentaria.
Los alimentos que con más frecuencia generan alergias en los niños/as son el huevo, la leche, el pescado y el trigo. Las reacciones pueden ser inmediatas a la ingesta del alimento (hinchazón de cara, sarpullido, eccema, urticaria, etc) o de efecto retardado (vómitos, diarrea, dolor de estomago). Por lo general, el pronóstico es bueno, ya que a partir de los 2 o 3 años los niños/as toleran los alimentos que les producen alergia.
Los factores genéticos influyen notablemente en el desarrollo de alergias. Si losp adres han tenido alguna alergia a los alimentos, es posible que sus descendientes también la tengan. En este caso se recomienda precaución al introducir alimentos como el huevo, el pescado o la leche de vaca en la alimentación del niño/a.
Si existen indicios de alergia a algún alimento, se recomienda introducir los nuevos en cantidades pequeñas y, si surgen dudas, acudir al lpediatra, que valorará la necesidad de efectuar alguna prueba para confirmar la sospecha. Una vez diagnosticada la alergia se debe eliminar ese alimento de la dieta del niño/a y comunicárselo a las personas que suelen estar con él, personal de la escuela, abuelos/as o cuidadores/as.
 
Foto: Seguimos nuestro camino por los problemas relacionados con la alimentación, hablaremos esta vez de las alergias alimentarias.
Éstas son reacciones de sistema inmunológico a a lgún alimento, ,sobre todo los que contienen proteínas. No son muy frecuentes. Suelen darse en niños menores de 4 años. Sólo alrededor del 5% de los menores de 3 años desarrollan una alergia alimentaria.
Los alimentos que con más frecuencia generan alergias en los niños/as son el huevo, la leche, el pescado y el trigo. Las reacciones pueden ser inmediatas a la ingesta del alimento (hinchazón de cara, sarpullido, eccema, urticaria, etc) o de efecto retardado (vómitos, diarrea, dolor de estomago). Por lo general, el pronóstico es bueno, ya que a partir de los 2 o 3 años los niños/as toleran los alimentos que les producen alergia.
Los factores genéticos influyen notablemente en el desarrollo de alergias. Si losp adres han tenido alguna alergia a los alimentos, es posible que sus descendientes también la tengan. En este caso se recomienda precaución al introducir alimentos como el huevo, el pescado o la leche de vaca en la alimentación del niño/a.
Si existen indicios de alergia a algún alimento, se recomienda introducir los nuevos en cantidades pequeñas y, si surgen dudas, acudir al lpediatra, que valorará la necesidad de efectuar alguna prueba para confirmar la sospecha. Una vez diagnosticada la alergia se debe eliminar ese alimento de la dieta del niño/a y comunicárselo a las personas que suelen estar con él, personal de la escuela, abuelos/as o cuidadores/as.

OBESIDAD INFANTIL
Entre el 25% y el 28% de los niños/as padecen obesidad, pero lo ás llamativo es que en los últimos 20 años estos porcentajes han aumentado a más del doble. Algunos estudios incluso han llegado a calificar la obesidad infantil de epidemia. La obesidad es la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, algo cada vez más habitual que acarrea importantes problemas físicos y psicológicos. Las causas fundamentales de la obesidad infantil son la alimentación inadecuada y la vida sedentaria. La obesidad no sólo es un problema estético, también tiene consecuencias psicológicas como la baja autoestima, los malos resultados escolares, alteración de la propia imagen y la introversión. Entre las consecuencias físicas destacan la hipertensión, diabetes, colesterol y ciertas dificultades respiratorias y del sueño. Los principales factores que inluyen son la genética y los factores hormonales y la conducta alimentaria.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL EJERCICIO FÍSICO?
Este es fundamental para la prevención de la obesidad y otras enfermedades. En las sociedades desarrolladas se fomenta el sedentarismo infantil con actividades pasivas como ver la televisión, videojuegos u ordenador. En lugar de repetírselo muchas veces, es mejor predicar con el ejemplo. Deben ver que los mayores hacen ejercicio y, hacerlo con ellos.
Tiene muchos beneficios en varios aspectos: en el físico, ayuda a controlar o disminuir el sobrepeso evita la aparición de ciertas enfermedades, fortalece los huesos y los músculos y desarrolla destrezas motoras; En el plano psíquico, mejora el estado de ánimo y aumenta la autoestima, mejora el estrés y la ansiedad y previene la depresión; y en el plano social, fomenta la autonomía y sociabilidad.
PAUTAS PARA PREVENIR Y CONTROLAR LA OBESIDAD INFANTIL
1.-Eliminar o reducir la comida rápida y la bollería.
2.-Poner en el plato la cantidad justa para cada edad.
3.-No forzar para que termine toda la comida.
4.-Evitar que pique entre horas.
5.-Hacer con el niño/a media hora de ejercicio al día
6.-Reducir el tiempo que dedica a actividades sedentarias
7.-No utilizar la televisión para que coma
8.-Controlar el ritmo de la comida del niño, que no coma deprisa, mantener una conversación amena con él/ella
9.-Ejercer de modelo de conducta
10.-Si tiene sobrepeso, es imprescindible entenderle y valorarle
11.-SEGUIR SIEMPRE LAS RECOMENDACIONES DEL PEDIATRA.

Entre los problemas menos frecuentes están la anorexia, bulimia y rumiación infantil, es conveniente prevenirlas a tiempo y requieren de atención especializada de profesionales.
ANOREXIA INFANTIL
Al hablar de anorexia es habitual pensar en un trastorno psicológico que surge en la adolescencia, pero existe la anorexia infantil, que no produce distorsión de la imagen corporal, sino una negativa a comer.
Tipos:
1.- Anorexia del lactante: muy rara y suele ser síntoma de otra enfermedad, alguna vez tiene que ver con la relación madre-hijo/a. Los bebes suelen ser sensibles a los estados de ánimo de la madre y si perciben ansiedad o miedo pueden sentirse inseguros y confusos. Entonces rechaza el pecho o el biberón, la madre se preocupa y se crea el círculo vicioso.
2.- Anorexia funcional: suele aparecer en torno al segundo año de vida y es una forma de inapetencia que suele estar relacionada con una alteración en el desarrollo del hábito de alimentación. Suele remitir con reeducación de hábitos. NO CONFUNDIR CON LA INAPETENCIA REAL QUE SUELE APARECER A LOS 16 MESES.
3.- Anorexia psicógena: Imposición excesiva de comida o una relación conflictiva con la alimentación y unos malos hábitos puede hacer que el menor se niegue a comer. La reeducación en hábitos de alimentación será clave para la intervención multidisciplinar.

La infancia es una edad decisiva para sentar las bases de unos hábitos de alimentación adecuados y prevenir trastornos de conducta como la anorexia y la bulimia nerviosa, que surgen en la adolescencia, pero cada vez a menor edad. Hay que estar muy atentos y consultar con un/a profesional ante cualquier sospecha.

RUMIACIÓN INFANTIL
Es un raro trastorno que consiste enla regurgitación del alimento desde la boca del estómago hasta la boca. Es involuntario, no requiere ningún esfuerzo y no tiene relación con otro trastornos como la hernia de hiato.
La rumiación se inicia generalmente después de los tres meses, tras un periodo establecido de digestión normal. Es un trastorno propio de los bebes, muy raro en niños y adolescentes. Se desconocen las causas, aunque la mayoría de los estudios lo asocian con problemas como la falta de estimulación del bebé, el rechazo y las situaciones familiares de mucho estrés.
Una estimulación correcta, con unos hábitos alimentarios, y una buena relación con la comida son las claves para prevenir la rumiación.